Sobre mi

Soy un ilustrador freelance de Barcelona que ahora vive y trabaja rodeado de tramuntana, cipreses y silencio en el Alt Empordà.
Dibujo desde que tengo uso de razón. De pequeño llenaba los márgenes de mis libretas con monstruos, astronautas y caballeros con armadura. Era el terror de los profesores: mis libros escolares estaban más llenos de dibujos que de texto. ¿Una fórmula matemática? ¿Un episodio de una guerra medieval? ¿La órbita de un planeta? Todo era una excusa perfecta para coger el lápiz y dibujar.
Como no podía ser de otra manera, estudié Bellas Artes en la Universidad de Barcelona. El quinto año lo cursé en la University of Central Lancashire, en el Reino Unido, gracias a una beca Erasmus (lluvia, pubs y mucha tinta). Después crucé el Atlántico para hacer un máster en Ilustración en la School of Visual Arts de Nueva York, donde aprendí todos los secretos del oficio —y también a sobrevivir a base de café y fechas de entrega imposibles.
De regreso a Barcelona trabajé un tiempo en publicidad, pero el lápiz me llamaba y no tardé en lanzarme como freelance. Desde entonces he trabajado para editoriales, revistas, agencias de publicidad, empresas e instituciones de aquí y de allá. Mis ilustraciones han aparecido en publicaciones como The New York Times y en libros de Penguin Random House, Plaza & Janés, Phaidon, Cambridge University Press y Richmond Publishing, entre otros.
También expongo de vez en cuando mi obra más personal, la que nace sin encargo y sin prisa.
Y, de vez en cuando, me llegan buenas noticias en forma de premios o reconocimientos que me dan un pequeño empujón: finalista en los World Illustration Awards y en los Premios Junceda; ganador de concursos como A Taste of France (French Government Tourist Office of New York), Participa Méliès (Caixaforum), Create Art for the film King Arthur: Legend of the Sword (Warner Bros), Vídeo de l’estiu (TV3, Televisió de Catalunya) y el Concurso de cómic y novela gráfica Llamps i Tintes 2025.
Trabajo tanto a mano como en digital, y me entusiasma cuando el trazo conserva un poco de alma humana. Soy feliz cuando una ilustración consigue hacer sonreír, pensar o, simplemente que alguien se detenga a mirarla. Cada encargo es como una nueva puerta que se abre y me invita a jugar, explorar y contar historias con imágenes.
Ahora mismo, desde mi estudio cerca del mar, sigo dibujando como cuando era un niño… solo que ahora nadie me regaña por hacerlo en los márgenes de un libro.






